LA PIEL

La piel es el órgano más grande del cuerpo, encargado de importantes funciones como protegernos de las bacterias y sustancias tóxicas del medio ambiente, regular la temperatura corporal, la expulsión de residuos a través del sudor y el sentido del tacto.

Tiene una composición muy compleja y cambia con la edad y bajo los efectos del ambiente. La apariencia y el aspecto de nuestra piel afecta nuestra autoestima y puede tener influencia en la forma de relacionarnos con los demás. La piel es el órgano que protege nuestro cuerpo frente a las agresiones externas. Estéticamente, la piel es el elemento de belleza más importante. La piel puede verse afectada por distintas enfermedades, algunas de las cuales son causadas por factores externos, como virus, bacterias y hongos que provocan infecciones. La piel también puede enfermar para protegernos de las agresiones del medio ambiente, por ejemplo reaccionando frente al calor extremo o puede manifestar alergias a determinadas sustancias. Otras enfermedades de la piel vienen como consecuencia de alteraciones en el organismo.

Además de las enfermedades, la piel puede sufrir otras afecciones estéticas, como arrugas, flacidez, estrías, manchas, lesiones o celulitis. Es importante conocer las causas de cada una de estas alteraciones así como los tratamientos y productos con los que contamos para mantener la belleza de la piel del rostro y del cuerpo.

Debemos informarnos también sobre como cuidar nuestra piel, ya que el cuidado de nuestra piel variará en función de las características de la misma, sea ésta normal, grasa, seca o sensible y procurar seguir todos los consejos para conservar nuestra piel sana y suave. Debemos mantenerla hidratada, exfoliarla y limpiarla con sumo cuidado. Además debemos extender los cuidados de nuestra piel antes de exponerla al sol y debemos tener un especial cuidado con la piel de los niños, que es sumamente sensible. Para cuidar la piel y mantenerla sana y bella se deben tener en cuenta varios aspectos de la vida diaria que a menudo no estamos acostumbrados a considerar. Se debe prestar especial atención en tomar abundante agua, no bañarse con agua caliente ni demasiado frecuentemente, tener una dieta y descanso adecuados, y proteger la piel de los rayos ultravioletas con protectores solares. Tomando estas recomendaciones, lograremos conservar nuestra piel siempre joven y bella.